Información para tu contador
Estados de cuenta, constancias de situación fiscal, facturas y declaraciones viajan muchas veces por correo. Una contraseña evita que alguien más las lea si el mensaje se reenvía por error.
Protege tus documentos PDF con contraseña de forma fácil, rápida y segura.
Sube un documento de hasta 100 MB y establece una contraseña para protegerlo.
Tus archivos se procesan de forma temporal y se eliminan automáticamente.
Elige el archivo PDF que deseas proteger.
Establece una contraseña para proteger el acceso a tu documento.
Obtén tu nuevo PDF protegido cuando el proceso termine.
Un correo puede reenviarse, un chat puede quedar abierto en otra computadora y un archivo adjunto puede terminar en manos equivocadas. Si el documento tiene información privada, ponerle contraseña asegura que solo pueda leerlo quien la conozca.
SoloHazlo crea una copia de tu PDF cifrada con 256 bits. Al abrirla, cualquier lector de PDF pedirá la contraseña que tú elijas. De forma opcional, también puedes limitar la impresión, la copia de texto, la edición y los comentarios.
Estados de cuenta, constancias de situación fiscal, facturas y declaraciones viajan muchas veces por correo. Una contraseña evita que alguien más las lea si el mensaje se reenvía por error.
Resultados de laboratorio, recetas o historiales médicos que compartes con un especialista o una aseguradora son información especialmente sensible.
Si envías recibos de nómina o listas con datos personales, protegerlos con una contraseña distinta para cada persona agrega una capa de privacidad.
Cotizaciones, contratos y propuestas comerciales que no deben circular libremente pueden enviarse protegidos y con la copia o edición restringida.
Elige el documento (hasta 100 MB). Al cargarlo aparecerán los campos para la contraseña.
Debe tener al menos 6 caracteres. Es la que pedirá el PDF al abrirse y la que darás a quien reciba el documento.
Si marcas alguna restricción, se te pedirá una segunda contraseña, la de propietario, que sirve para administrar esos permisos. Debe ser distinta y solo debes conocerla tú.
Abre el archivo descargado y confirma que pide la contraseña antes de enviarlo a alguien.
La contraseña de apertura es la llave del documento: sin ella no se puede ver su contenido. Es la que compartes con quien debe leerlo.
La contraseña de propietario solo aparece si eliges restricciones. Quien abre el PDF con la contraseña de apertura puede leerlo, pero con las limitaciones que hayas marcado; quien lo abre con la de propietario tiene acceso completo y puede quitar esas limitaciones. Por eso es importante que sean diferentes y que la de propietario no la compartas.
Envía la contraseña por otro medio. Si mandas el PDF por correo, comparte la contraseña por WhatsApp, por mensaje o en una llamada. Si ambos van en el mismo correo, quien lo intercepte tendrá todo.
Usa una frase, no una palabra. Una contraseña como "Mesa-Azul-Lluvia-27" es más fácil de recordar y mucho más difícil de adivinar que "juan1985". Evita nombres, fechas de nacimiento y teléfonos.
Protege al final. Si además necesitas censurar datos, unir documentos o reducir el peso, hazlo antes. Un PDF con contraseña no puede procesarse en otras herramientas hasta que se desbloquee.
Guarda la contraseña. Anótala en un gestor de contraseñas o en un lugar seguro. Si la olvidas, no hay forma de recuperarla.
Las restricciones de impresión, copia, edición y anotaciones forman parte del estándar PDF y los lectores más usados, como Adobe Acrobat y los navegadores, las respetan. Son útiles para indicar claramente el uso permitido y evitar cambios accidentales.
Sin embargo, no impiden que alguien tome una captura de pantalla o fotografíe el documento, y algunos programas pueden no respetarlas. Si la información es realmente confidencial, lo que la protege es la contraseña de apertura, no los permisos.
Revisa que la contraseña tenga al menos 6 caracteres y que la confirmación sea idéntica. Si marcaste algún permiso, también debes completar y confirmar la contraseña de propietario.
Las contraseñas distinguen mayúsculas y minúsculas. Pídele que revise el bloqueo de mayúsculas y que no haya copiado un espacio al principio o al final.
Es lo esperado: la protección impide que otras herramientas lean el archivo. Haz esos pasos con el documento original y protégelo al final.
Para proteger tu PDF, el archivo y la contraseña se envían a nuestro servidor, se genera la copia cifrada y queda disponible para que la descargues mediante un enlace privado. Los archivos se eliminan automáticamente poco después de procesarse y no guardamos tus contraseñas.
Tu PDF original no se modifica ni queda protegido: consérvalo en un lugar seguro.
El documento se cifra con 256 bits, el nivel más alto que admite el estándar PDF. Cualquier lector moderno puede abrirlo con la contraseña correcta.
Sí. Al abrir el PDF en Android o iPhone, el lector pedirá la contraseña igual que en una computadora.
No se puede recuperar: SoloHazlo no guarda las contraseñas. Por eso conviene conservar siempre el PDF original sin proteger en un lugar seguro.
Puedes proteger archivos de hasta 100 MB.
No. Proteger PDF es gratuito y no requiere cuenta. El sitio se mantiene con publicidad.